Libélula Cubana es una destacada artista cubana cuyo trabajo es un reflejo íntimo de sus emociones: alegrías, tristezas y preocupaciones. A través de sus lienzos, plasma figuras metafóricas y un simbolismo constante, rompiendo con las representaciones tradicionales para crear algo verdaderamente único. Aunque no se encasilla en categorías específicas, sus pinturas siempre mantienen un vínculo profundo con las realidades cotidianas, sus vivencias personales y sus raíces.
Su amor por la pintura y el placer de compartirla son evidentes, pero su objetivo trasciende la fama y el reconocimiento; busca principalmente expresar sus sentimientos. Esta profunda búsqueda de paz interior se manifiesta claramente en su obra. Cada una de sus pinturas posee un estilo distintivo, y aunque algunas puedan carecer de detalles minuciosos, esto simboliza su constante evolución artística. Tanto en el arte como en la vida, Libélula Cubana comprende que la perfección es una ilusión. Por ello, no encontrarán en su obra una búsqueda de lo impecable, ya que la reconoce como inherentemente imperfecta, al igual que todos nosotros.
A través de mi obra, busco representar momentos y acontecimientos vividos, ya sean propios o ajenos; experiencias de individuos, países, lugares o hechos históricos de relevancia mundial. Mi deseo es que cada pieza ofrezca una enseñanza al observador, y que su mensaje resuene con cada persona, independientemente de su conocimiento artístico, cultura u origen. Aspiro a que quien contemple mi obra se identifique con ella, invitándolo a la reflexión o a una comprensión inmediata de lo plasmado. Quiero que mi arte llegue a los corazones de todos, desde el campesino hasta el panadero, el carnicero, el deportista, el músico, el poeta, el médico, el maestro o el barrendero. Mi obra es para todos, concebida para ser comprendida por todos.